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Los resbalones, tropiezos y caídas son las principales causas de accidentes en todos los sectores de actividad, desde la industria pesada hasta el trabajo administrativo. En los Estados miembros de la UE se ha descubierto que son la causa principal de los accidentes que provocan bajas laborales de más de 3 días. Los riesgos de accidente son más elevados en las pequeñas y medianas mpresas (PYME), sobre todo en las que tienen menos de 50 empleados. La utilización de sencillas medidas de control puede reducir el riesgo de lesiones provocadas por resbalones y tropiezos. Responsabilidades de los empresarios. Los requisitos establecidos en las principales legislaciones en lo referente a la prevención de resbalones y tropiezos son los siguientes:
salud de los trabajadores.
Prevención de accidentes
Un sistema apropiado de gestión de la salud y la seguridad previene accidentes a través de:
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miércoles, 31 de octubre de 2012
Prevención de resbalones, tropiezos y caídas en el trabajo
martes, 30 de octubre de 2012
Consejos para ahorrar energia en la oficina
Medidas de gestión
- Apagar iluminación de fachadas y ornamentación, en la medida que ello no comprometa la seguridad pública.
- Adecuar los horarios de trabajo haciendo un mejor uso de la luz natural y reduciendo con ello el consumo eléctrico.
- Apagar luminarias de pasillos de circulación y áreas comunes que no resulten indispensables, velando por el adecuado tránsito.
- Revisar cada uno de los puestos de trabajo y evaluar la cantidad de luminarias que se disminuirán, sin afectar el normal trabajo.
- Apagar luces en oficinas, pasillos y pisos y verificar que los equipos individuales de aire acondicionado estén apagados fuera de las horas de trabajo.
- Disminuir el número de ascensores en horas de menor tránsito.
- Desenchufar aparatos que utilicen transformadores o tecnología “stand by”, tales como teléfonos celulares, televisores, radios, microondas, etc.
- Reprogramar de encendido de sistemas de aire acondicionado (manual o automático) para después de las 11 A.M. y cuando se utilice, ajustar la temperatura a no menos de 24° C.
- Reconfigurar computadores de acuerdo al anexo del presente instructivo.
- Verificar el mantenimiento de sistemas de iluminación y calefacción manual.
- Sellar y ajustar puertas y ventanas que tengan filtración de aire.
- Instruir el uso obligatorio de termos para el servicio de preparación de café y té. La secuencia debe ser desde el hervidor eléctrico o tetera al termo y del termo a las tazas.
- Programar sistemas de regadío al mínimo posible y sólo en horarios nocturnos.
Fuente: Paritarios
lunes, 29 de octubre de 2012
Use la Cabeza, Póngase el Casco de Seguridad
| La primera línea de defensa contra las lesiones a la cabeza en el lugar de trabajo es el uso del casco de seguridad. El casco protege la cabeza del peligro de caída de objetos y resguarda contra golpes accidentales. El casco reduce la intensidad de cualquier golpe a la cabeza. Resiste y desvía el golpe y distribuye el impacto sobre un área mayor. La suspensión interna del casco actúa como amorti- guador. Aún en el caso de que el casco se quiebre o se abolle, absorbe parte de la fuerza del impacto, transmitiéndole menos a la cabeza. También puede resguardar el cuero cabelludo, la cara, el cuello y los hombros contra derrames o salpicaduras. |
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| Elija el casco más apropiado para el tipo de trabajo que se ejecuta, y sólo use cascos aprobados y fabrica- dos para cumplir con las normas aplicables. Éstos están diseñados para proporcionarle la máxima protección a la cabeza. También es importante ase- gurarse de que el casco le quede bien. Un casco de la talla correcta proporciona el máximo de conforto y protección. |
La habilidad del casco de proteger al trabajador depende del espacio para absorber impactos
que la suspensión mantiene entre la coraza exterior y la cabeza. Por lo tanto, es
importante que la banda y las correas de la suspensión estén ajustadas debidamente
para obtener la máxima protección. La luz solar y el sudor pueden podrir la banda y las correas,
por lo tanto no debe dejarse el casco bajo la ventana trasera del automóvil. Cuide su casco.
No lo deje caer, no lo tire ni le taladre orificios. Inspeccione el casco cada día para asegurar
que no tenga grietas, ni surcos y que las correas no tengan roturas ni estén deshilachadas.
Se pueden usar colores para identificar diferentes oficios y al personal de supervisión, y se
debe tener en cuenta al efectuar la compra de dichos equipos. Todos los niveles de super-
visión deben dar el buen ejemplo usando los cascos de seguridad. Observe y cumpla con los
avisos de “Área de casco de seguridad” en los lugares de trabajo. Recuerde, el casco de
seguridad es un símbolo de prestigio: identifica a un trabajador seguro, uno que practica y
cree en la seguridad.
Fuente: Paritarios
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viernes, 26 de octubre de 2012
Tips para reducir el estrés

50 formas de reducir el estrés en el trabajo
(y en la vida en general)
Hemos analizado una interesante página de la Texas Woman's University con el título: 52 Proven Stress Reducers (52 formas probadas de reducir el estrés). Creemos que puede ser realmente útil para reducir el estrés de profesionales en el trabajo y en la empresa en general. Son consejos para la vida en general, pero que a buen seguro repercutirán en un mayor relax y productividad en el trabajo. Ahí van:
1. Madrugar un poco más. Lévantarse quince minutos más temprano por las mañanas. Los contratiempos inevitables e inesperados serán menos estresantes.
2. Dejar todo preparado la noche antes. Se trata de dejar todas las cosas que son usualmente necesarias las noche antes: mesa de desayuno, ropa que piensas llevar, materiales para el trabajo...
3. Anotar las cosas que hay que hacer durante el día. No confiar en la memoria. La presión de intentar recordar y no olvidar puede ser estresante. Así que lo mejor es anotar las horas de las entrevistas, u otras obligaciones (compras, lavandería, recados, etc.).
4. No hagas cosas de las que te arrepientas, no digas mentiras. No hagas nada que tras haber sido hecho, te lleve a decir una mentira. Las mentiras que te encubren te crean más estrés del que imaginas.
5. Llaves duplicadas. Haz duplicados de todas las llaves. Entierra o esconde en un lugar seguro del jardín la llave de entrada de la casa. Si no es posible, lleva el duplicado de la llave en tu cartera, aparte del juego de llaves usual.
6. Practica mantenimiento preventivo de aquellas cosas importantes. El coche, electrodomésticos, casa, etc. De esta forma habrá menos cosas de las que preocuparse y menos probabilidad de crearnos problemas en el momento menos oportuno.
7. Ve preparado para esperar. Lleva algo que te permita aprovechar tu tiempo si tienes que esperar por algún motivo no previsto o guardar cola en algún sitio. Desde un pequeño ordenador de bolsillo a un libro, un informe, un block de notas, etc. etc.
8. No aplaces cosas pendientes. Las dilaciones son estresantes. Cualquier cosa que tengas que hacer mañana, hazla hoy, cualquier cosa que tengas que hacer hoy, hazla ahora.
9. Planifica con anticipación. No dejes que el tanque de gas esté casi vacío, mantén una buena despensa de productos de primera necesidad que usualmente necesites. No esperes hasta la última existencia para comprar más.
10. Renovar lo que no funciona bien. No te arriesgues con cosas que sabes que no funcionan bien: un despertador que falla te puede dejar intranquilo toda una noche, un limpiaparabrisas que no funciona correctamente te puede mantener intranquilo si quieres hacer un viaje. Conseguir apartar de tu cabeza lo que no funcione te permitirá reducir el estrés.
11. Llegar con antelación a los sitios. Calcula 15 minutos de tiempo extra para llegar a tus citas, entrevistas, encuentros, etc.. Planifica llegar a un aeropuerto una hora antes para las salidas nacionales.
12. No al café. Elimina (o limita) la cantidad de café o cafeina en tu dieta diaria. Mejorará tu relajación, sueño y tranquilidad en general, aunque al principio te cueste trabajo dejarlo.
13. Planes de emergencia sencillos y útiles. ¿Qué hacer si nos dividimos o perdemos en gran almacen? ¿cómo nos reencontramos? ¿Y si lo hacemos en una gran ciudad cuando estamos de viaje? ¿Qué hacemos con los niños si la pareja se retrasa, sale tarde del trabajo, etc.? Planificar este tipo de cosas, puede relajar y contribuir a disminuir la presión psicológica.
14. Relajar los planes y las obligaciones contraidas con uno mismo. El mundo no se acaba si no cortamos el cesped durante el fin de semana.
15. Preguntar. Tomar unos momentos para repetir instrucciones, direcciones sobre cómo llegar o lo que una persona espera que hagas puede ahorrar horas (intenta evitar el cuánto más me doy prisa, más me atraso...).
16. Saber decir no. Hay que saber decir no a proyectos extra, actividades sociales e invitaciones. Hay que ser conscientes de que uno no posee el tiempo o la energía para todo. Cada uno de nosostros necesita cada día tiempo para estar tranquilo para relajarse y estar solo.
17. Descolgar el teléfono. Si tienes momentos de relax, tomar un buen baño, meditar, dormir una siesta, leer sin interrupción... desconecta y descuelga el teléfono y aíslate de otras interrupciones.
18. Transforma necesidades en preferencias. Convierte tus necesidades en preferencias. Nuestras necesidades físicas básicas se reducen a alimentos, agua y mantener el calor. Todo lo demás son preferencias o deseos. No te hagas esclavo de los deseos.
19. Simplificar, simplificar, simplificar. . . Conjuga este verbo permanentemente a lo largo del día.
20. Hacer amigos, no preocupaciones. Cuidado de asociarte con aquellos que son crónicos hiperpreocupados por todo... ¡es contagioso!
21. Levantarse y estirarse. Levántate y estírate un poco si en tu trabajo tienes que estar muchas horas sentado.
22. Usar tapones para los oídos. Si necesitas encontrar tranquilidad en el hogar, no lo dudes aislate y utiliza tapones para los oídos u otros medios para aislarte (escuchar música con auriculares, etc).
23. Dormir suficientes horas. Utiliza tu despertador para recordarte que tienes que ir a la cama. No le restes horas al sueño.
24. Ordenar el caos. Organiza tu hogar y lugar de trabajo con el fin de saber exactamente dónde están las cosas. Guarda cada cosa en su sitio y no tendrás que pasar por el estrés de perder las cosas o la ansiedad de perder mucho tiempo buscándolas.
25. Respirar bien. Cuando se sienten estresados, la mayoría de las personas tienden a respirar corto, a hacer respiraciones superficiales. Cuando se respira así, el aire viciado no es expulsado de los pulmones, la oxidación de los tejidos es incompleta, y aumenta la tensión muscular. Comprueba tu respiración durante todo el día, y especialmente antes, durante y después de situaciones de alta presión. Aprende Técnicas de respiración.
26. Anotar pensamientos y sentimientos. Escribirlos (y después destruirlos y tirarlos) puede ayudarte a clarificar cosas y darte una perspectiva renovada de los mismos.
27. Visualizar los eventos y actuaciones importantes. Disminuirá el estrés cuando llegue el momento si hemos imaginado con detalle y sosegadamente todo lo que debemos hacer. Por ejemplo hablar en público (imaginar como nos dirigimos a la sala, cómo hablamos, qué preguntas hacen, cómo respondemos, etc.).
28. Cambiar de actividad. Cuando la tensión de tener que acabar un trabajo se interpone en el objetivo de realizar el propio trabajo, un cambio de actividad y / del entorno puede ser justo lo que se necesita para acabarlo.
29. Hablar de los temas que te preocupan. Compartir o discutir sobre tus problemas con un amigo de confianza puede ayudar a despejar tu mente de la confusión para que pueda concentrarse mejor en la solución de problemas.
30. Elige tu entorno favorable y positivo. Una de las formas más obvias de evitar el estrés innecesario es seleccionar un entorno (de trabajo, para vivir, para el ocio) que esté en consonancia con tus necesidades personales y deseos. Si odias los empleos de mostrador no aceptes trabajos que requieran sentarse detrás de un mostrador todo el día; si odias hablar de política no te asocies con gente que habla de política...
31. Aprende a vivir cada día. No vivas varios días a la vez.
32. Disfrutar cada día. Cada día haz algo que realmente te gusta.
33. Amor y ser positivo. Añade un poco de amor a todo lo que haces. Aprende a ser positivo.
34. Baño o ducha. Tome un año o ducha de agua caliente (o fría en verano) para aliviar la tesión. El agua y el cerebro tienen sinergias positivas.
35. Hacer algo por los demás. Relaja y hace que uno se sienta bien; si puedes hazlo a diario.
36. Empatía. Céntrate en comprender más que en ser comprendido; en amar, más que en ser amado.
37. Mejorar tu aspecto. Haz algo que mejore tu aspecto. Mejorar tu aspecto puede ayudarte y hacerte sentir mejor.
38. Planificar el día de forma realista. Evita la tendencia de planificar citas una detrás de la otra (seguidas); tómate tiempo entre las citas para tomarte un respiro.
39. Sé flexible. Hay cosas que no merece la pena hacerlas perfectamente y temas en los que es mejor no comprometerse.
40. No te autoetiquetes negativamente. Elimina de tu lenguaje autoetiquetas destructivas tales como "Yo soy demasiado viejo para..." o "Yo soy demasiado gordo para..." etc.
41. Cambiar de ritmo durante los fines de semana. Utiliza tu tiempo de fin de semana para un cambio de ritmo. Si tu semana de trabajo es lenta y muy planificada, asegúrate de que hay tiempo para la acción y la espontaneidad en tu fin de semana. Si tu semana de trabajo es rápida y llena de gente y dominada por los plazos, busca la paz y la soledad en tus días libres.
42. Hacer una sola cosa a la vez. Cuando estás con una persona, dedícate a esa persona y no pienses en ninguna otra más. Cuando estés ocupado con un proyecto, concéntrate en hacerlo y olvídate de cualquier otra cosa que tengas que hacer.
43. Tiempo para tí mismo. Guarda tiempo para ti cada día. Destínalo para la privacidad, tranquilidad e introspección.
44. Quitarse las tareas desagradables primero. Si tienes que hacer una tarea especialmente desagradable hazla por la mañana temprano, de esta forma durante el resto del día estarás libre de ansiedad.
45. Delegar responsabilidades. Aprende a delegar responsabilidades a otras personas capaces de realizarlas.
46. Tomarse un pequeño respiro a la hora del almuerzo. Trata de alejarte de tu despacho y del área de trabajo en cuerpo y mente, aunque solo sean 15 ó 20 minutos.
47. Tomarse el tiempo necesario para las decisiones difíciles. Olvídate de contar hasta 10. Cuenta hasta 1.000 antes de hacer o decir algo que prodría empeorar las cosas.
48. Capacidad para perdonar a las personas. Hay que aceptar que no vivimos en un mundo perfecto.
49. Ser optimista. Tener un punto de vista optimista sobre el mundo. Merece la pena creer que las personas lo están haciendo lo mejor que pueden.
Fuente: Empresa
jueves, 25 de octubre de 2012
Consejos para prevenir enfermedades en el trabajo
8 consejos para prevenir enfermedades en el trabajo
Las oficinas y lugares de trabajo son espacios muy concurridos, propensos a la circulación de virus y bacterias. Como trabajador que concurres a esos lugares a diario, podrás tomar en cuenta ciertos consejos para no contraer ninguna enfermedad.
Durante el invierno suelen incrementarse losvirus respiratorios, en especial, los cuadros gripales ya que los espacios suelen estar pocos ventilados por el frío. Esto genera en tu trabajo un ambiente propicio para la propagación de enfermedades contagiosas.
Para que puedas ser precavido y evitar caer en cama durante esta temporada invernal, te presentamos esta serie de ocho consejos prácticos.
1. Desinfecta las superficies y objetos de uso común que tengan mayor concentración de virus. Esto incluye picaportes, teléfonos, apoyabrazos, útiles de oficina, teclado y mouse de la computadora. Es importante desinfectarlos diariamente ya que muchas veces los tocamos y luego nos llevamos las manos a los ojos o la boca.
Para que puedas ser precavido y evitar caer en cama durante esta temporada invernal, te presentamos esta serie de ocho consejos prácticos.
1. Desinfecta las superficies y objetos de uso común que tengan mayor concentración de virus. Esto incluye picaportes, teléfonos, apoyabrazos, útiles de oficina, teclado y mouse de la computadora. Es importante desinfectarlos diariamente ya que muchas veces los tocamos y luego nos llevamos las manos a los ojos o la boca.
2. Asegúrate que las áreas de trabajo se mantengan ventiladas al menos tres veces al día.
3. Cúbrete con el antebrazo la boca y nariz al toser o estornudar. De esa forma no diseminarás gotitas de saliva que puedan depositarse sobre los objetos que manipulamos de forma cotidiana. Al tomar contacto con las superficies contaminadas, aumenta el riesgo de contagio de enfermedades infecto contagiosas.
5. Si sientes los síntomas comunes a la gripe es mejor que te quedes en casa y no asistas al trabajo. Tus jefes y compañeros apreciarán no ser contagiados.
6. No compartas vasos, cubiertos u otros elementos de cocina que no hayan sido lavados previamente.
7. Nunca fumes en lugares cerrados. El humo de tabaco afecta las defensas naturales del organismo dejándolo vulnerable ante posibles infecciones respiratorias.
8. No apoyes bolsos, maletines, carteras o mochilas en el escritorio ya que estos podrían transportar virus y propagarlos dentro del ámbito laboral.
Fuente: Universia
jueves, 11 de octubre de 2012
La Ergonomía laboral, consejos y aplicación
La gran mayoría de las oficinas en la actualidad, consideran la importancia de garantizar
a sus trabajadores y trabajadoras las condiciones óptimas para el buen desempeño de sus
funciones.
La Ergonomía es catalogada como la disciplina que busca que los humanos y la tecnología, trabajen en completa armonía, diseñando y manteniendo los productos, puestos de trabajo, tareas, equipos, etc., en acuerdo con las características, necesidades y limitaciones humanas.
La Ergonomía de la oficina, que es la que nos ocupa, es la rama de la ergonomía que trata específicamente con el ambiente de la oficina.
La Ergonomía es una herramienta que los dueños y gerentes de empresas tienen a su alcance para ayudar a prevenir las lesiones laborales, sobre todo las asociadas con el uso de computadoras. La ergonomía reduce el riesgo de lesión, mediante la adaptación del trabajo a la persona en lugar de forzar a la persona a adaptarse al trabajo.
Además de la prevención de lesiones, la ergonomía también se ocupa de mejorar el rendimiento en el trabajo, eliminando las barreras que existen en muchos de los lugares de trabajo que impiden a trabajadores y trabajadoras desempeñarse a la medida de sus posibilidades. Por lo tanto, otro beneficio de la aplicación de la ergonomía al trabajo de oficina es que ayuda a las personas a trabajar de manera más eficaz, eficiente, productiva en sus puestos de trabajo.
Hay una lista de unas 10 o más patologías que claramente afectan a trabajadores y trabajadoras con un aparente empleo de riesgos menores, como administradores de empresas, ejecutivos, operadores telefónicos, vendedores o encargados de comercios, promotores o contadores.
La lista incluye migrañas, dolores de cabeza, dolor de espalda, columna, contracturas, hasta llegar a trastornos en las articulaciones, como tendinitis, bursitis, o en los ojos, como el síndrome de ojos secos.
Debido a ello, es fundamental tomar en cuenta estos riesgos antes de diseñar los espacios de trabajo, o como sucede en la mayoría de los casos, tomar los correctivos necesarios.
Algunas de las recomendaciones ergonómicas aceptadas internacionalmente para el trabajo con computadoras son:
• La pantalla del monitor debe estar justo frente a nuestros ojos para así no girar la cabeza; como máximo el ángulo debe ser de 35º.
• Los brazos deben formar un ángulo recto, cuidando así la posición de los codos.
• La espalda debe permanecer apoyada en el respaldo, con los hombros relajados pero erguida.
• Procurar el uso de un reposapiés o tener los pies totalmente apoyados en el suelo.
• Cuidar mucho la iluminación de la zona, para así evitar destellos en la pantalla reduciendo la fatiga visual.
• La distancia de la pantalla hasta la cara debe ser como mínimo de 55 cms.
• Dejar un mínimo de 10 cms. entre el teclado y el borde de la mesa, de esta manera se podrá apoyar las muñecas.
Con estos consejos se puede conseguir una zona de trabajo más cómoda, que ayudará a evitar lesiones laborales y que muy probablemente redunde en una mayor productividad.
Fuente: Páginas amarillas
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